ESTRATEGIAS COGNITIVAS “El factor que distingue un buen aprendizaje de otro malo
o inadecuado es la capacidad de examinar las situaciones, las tareas y los
problemas, y responder en consecuencia.” Nisbet y Shucksmith. Presentación Una
de las condiciones primordiales para lograr aprendizajes profundos es el
desarrollo de habilidades básicas del pensamiento que permitan analizar y
organizar la información que recibimos del exterior para una mayor comprensión.
Planificar, supervisar y evaluar la ejecución de nuestras acciones favorece el
uso espontáneo y autónomo de estrategias, además de facilitar la movilización de
saberes a otros contextos. La formación universitaria requiere de una serie de
destrezas que permitan llevar nuestro aprendizaje hacia el desarrollo de
habilidades cognitivas de orden superior, de manera que integremos a nuestro
actuar las estrategias más adecuadas que nos permitan autorregular los
aprendizajes. Aprender a aprender significa estar consciente de lo que
aprendemos, de nuestras capacidades, habilidades y destrezas; es desarrollar
competencias que nos permitan una asimilación crítica de la información que
recibimos a diario. Por lo tanto, el desarrollo del presente tema pretende
responder a las siguientes preguntas: ¿Cómo aprendo? ¿Qué estrategias
utilizo para aprender? Para iniciar, es importante que identifiquemos cuáles son
los procesos básicos del pensamiento y cómo se relacionan con el aprendizaje,
para tomar en cuenta que aprender a aprender implica tener conciencia de qué y
cómo estamos aprendiendo. González (2003) comenta que el pensamiento es
indispensable para la existencia de las personas, pues éste te ayuda a saber
dónde te ubicas, cómo superar dificultades, cuáles son tus objetivos, cómo
evaluar si has logrado tus fines y qué harás después. Para ello, el pensamiento
requiere llevar a cabo una serie de procesos cognitivos que permitan asimilar
las experiencias que te proporcionan los sentidos; esto es lo que se conoce como
habilidades básicas del pensamiento. Cabe señalar, que a pesar de ser un proceso
que realizas de manera automática, es importante que lo reconozcas para que lo
uses de manera contextualizada. Realicemos el siguiente ejercicio para
reflexionar en las diferentes habilidades que ponemos en juego cuando resolvemos
un problema. 2 Laura fue al zoológico a visitar a los pandas y cuando regresó le
contó a Arturo cuántos pandas vio. 1. Usa las siguientes claves para resolver
este problema: El número de pandas es un número impar. El cuidador del
zoológico estaba alimentado a uno. La suma del resto de pandas era múltiplo de
4. El número de pandas es mayor que 3 y menor que 13. El número total de
pandas es un múltiplo de 3. ¿Cuántos pandas había en total? 2. Cuando llegues al
resultado, analiza cuál fue el proceso que seguiste para resolver el problema.
¿Realizaste una operación mental? ¿Utilizaste algún recurso que te permitiera
visualizar el problema? 3. Ahora pídele a algún compañero o familiar que
resuelva el mismo problema y te comente cómo llegó a la solución. ¿Utilizó el
mismo procedimiento que tú? ¿La forma en que resolvió el problema fue más
fácil o más compleja que la que utilizaste tú? Como podemos observar, la forma
en que cada persona resuelve distintos problemas tiene que ver con las
habilidades y destrezas intelectuales que pone en funcionamiento para hacerlo y
éstas son distintas en cada persona. A continuación, conoceremos por qué. 3
Procesos básicos del pensamiento Para aprender a aprender, primero necesitamos
saber cómo aprendemos. El aprendizaje es un fenómeno social que acontece en el
ámbito personal, y como tal, es intransferible. Aprender consiste en acumular
experiencias reutilizables en el futuro, y para ello se necesita motivación,
tiempo y práctica. Ahora bien, esto no significa que el aprendizaje sea
individual y aislado. Las personas somos seres sociales, que aprenden de otros y
con los otros. Cabe destacar que el aprendizaje depende de distintos procesos
mentales. Así, se tiene que el pensamiento está definido por toda una serie de
operaciones o procesos mentales, cuya ejecución activa la capacidad de pensar y
la perfecciona. De acuerdo con León (2006), “El pensamiento se refiere a la
manipulación y combinación mentales de representaciones internas, siendo las
materias primas fundamentales las imágenes, los conceptos, palabras y los
símbolos” (p.44). Los procesos básicos del pensamiento son los que nos permiten
sobrevivir, además de ser la base para el desarrollo de habilidades del
pensamiento complejo. Aunque no existe una categorización única, diversos
autores coinciden en que son cinco las habilidades o procesos cognitivos
básicos, mismos que a continuación se mencionan. 4 1. Observación: proceso
mental de fijar la atención en una persona, objeto, evento o situación, a fin de
identificar sus características, las cuales tienen que ser representadas
mentalmente y archivadas en la mente, de modo que sean recuperables en el
momento que se desee (De Sánchez, 1995, p.29). 2. Comparación: consiste en
establecer diferencias y semejanzas entre personas, objetos, eventos o
situaciones. El establecimiento de semejanzas permite generalizar, en tanto que
el de diferencias permite particularizar, y como consecuencia, comparar (De
Sánchez, 1995, p.57). 3. Relación: se da una vez que se obtienen datos, producto
de la observación y de la comparación. La mente humana realiza abstracciones de
esa información y establece nexos entre los datos, informes, experiencias
previas y teorías. Establecer relaciones es conectar los resultados de la
exploración, vincular información y, por lo tanto, realizar una habilidad de
pensamiento más compleja que las anteriores (De Sánchez, 1995, p.64). 4.
Clasificación: proceso mental que permite identificar y agrupar personas,
objetos, eventos o situaciones con base en sus semejanzas y diferencias; es una
operación epistemológica fundamental para definir conceptos y plantear hipótesis
(De Sánchez, 1995, p.64). 5. Descripción: proceso por el cual se informa, de
manera clara, precisa y ordenada, las características del objeto (persona,
evento o situación), de lo general a lo particular, de lo inmediato a lo
mediato, dependiendo de su propósito. En un primer nivel de conocimientos,
describir consiste en dar cuenta de las características de lo que se observa,
compara, conoce y analiza. En el nivel reflexivo de pensamiento (analítico)
también se describen las relaciones, las causas y sus efectos, los cambios que
se presentan (De Sánchez, 1995, p.64). Las habilidades analíticas del
pensamiento surgen cuando las habilidades básicas se refinan, de modo que para
lograrlo es necesario reflexionar y estar conscientes de la forma y momento en
que se utilizan estas habilidades y, además, ser capaces de transferirlas a
diferentes situaciones. 5 ¿Estrategias de aprendizaje o técnicas de estudio?
Todas las personas utilizan estrategias que les permiten apropiarse de saberes
que son necesarios para enfrentar las diferentes situaciones de la vida diaria;
sin embargo, no siempre son conscientes del uso que hacen de ellas ni tienen un
panorama claro de cómo y dónde utilizarlas. En el ámbito académico, el
desarrollo de estas estrategias permite ir desarrollando habilidades de
aprendizaje que nos facilitan el acceso a los diferentes materiales de estudio
con los que nos enfrentaremos. Aprender a aprender implica la capacidad de
reflexionar en la forma en que se aprende y, por ende, actuar en consecuencia.
Por ello, a continuación, abordaremos qué son las estrategias cognitivas,
iniciando con su definición, la diferencia entre estrategias y técnicas de
estudio, su clasificación y la función que éstas tienen en el aprendizaje. De
acuerdo con Monereo, las estrategias de aprendizaje son: Las estrategias van
desde las simples habilidades de estudio como el subrayado de la idea principal,
hasta los procesos de pensamiento complejo como el uso de analogías para
relacionar el conocimiento previo con la nueva información, además del
aprendizaje estratégico que nos permite transferir el conocimiento de un
contexto a otro. El uso de estrategias está asociado a otro tipo de recursos y
procesos cognitivos de los cuales disponemos. Algunos autores concuerdan con la
necesidad de distinguir varios tipos de conocimiento que interactúan entre sí
cuando utilizamos estrategias, mismos que se describen a continuación
(Díaz-Barriga y Hernández, 2002, p.235). Conocimientos conceptuales específicos
Bagaje de hechos, conceptos y principios que se posee sobre distintos temas de
conocimiento. Procesos cognitivos básicos Operaciones y procesos involucrados en
el pensamiento de la información. Conocimiento estratégico Es el tipo de
conocimiento que tiene que ver con las llamadas categorías de aprendizaje; es
saber cómo conocer. Conocimiento metacognitivo Es el conocimiento que se posee
sobre el qué y cómo lo sabemos, así como el conocimiento que se tiene sobre los
propios procesos y operaciones cognitivas. “Procesos de toma de decisiones
(conscientes e intencionales) en los cuales el alumno elige y recupera, de
manera coordinada, los conocimientos que necesita para cumplimentar y una
determinada demanda y objetivo, dependiendo de las características de la
situación educativa en que se produce la acción” (Citado por Díaz-Barriga y
Hernández, 2007, p.24). 6 Cabe mencionar que las estrategias no son simples
técnicas de estudio, sino que se apoyan en éstas para lograr su finalidad; es
decir, las técnicas son una serie de actividades específicas que llevamos a cabo
cuando estudiamos (repetir, subrayar, esquematizar, realizar preguntas, deducir,
entre otras) y que también solemos utilizar de forma automática, porque estamos
habituados a ellas. Dicho de otra forma, las estrategias son guías de acciones
que debemos seguir para llegar a un resultado; por tanto, son siempre
conscientes e intencionales y están dirigidas a un objetivo relacionado con la
solución de problemas, la elaboración de un producto académico determinado o un
desempeño que implique la realización de un conjunto de tareas articuladas para
lograr un fin. Las estrategias tienen un grado de flexibilidad que nos permite
utilizarlas cuando lo requiramos. En este sentido, es necesario enfatizar que no
son recetas que debamos aplicar al pie de la letra, pues el uso que hagamos de
ellas va a depender del objetivo que deseamos alcanzar y del tipo de tarea que
emprendamos. Para que una acción que llevamos a cabo sea considerada como una
estrategia, es necesario que cumpla con las siguientes características:
Implica la selección y uso de nuestros propios recursos y de aquellas
capacidades de las que disponemos. Está constituida por una serie de técnicas,
destrezas y habilidades. Su uso no es automático; debe existir una planeación
previa y un control durante su ejecución. Cuenta con un componente
motivacional; es decir, debe considerarse útil para el aprendizaje. Se utiliza
en función de las demandas contextuales y la consecución de ciertas metas de
aprendizaje. De acuerdo con Díaz-Barriga y Hernández (2002), las estrategias se
pueden dividir en tres grandes categorías: Estrategias cognitivas
Estrategias metacognitivas Estrategias de manejo de recursos Veamos en qué
consiste cada una. 7 Estrategias cognitivas Las estrategias cognitivas son
procedimientos conscientes que manejamos con un propósito específico; sirven
para adquirir, procesar, fijar, recuperar y utilizar la información en función
de ciertas metas de aprendizaje. Tipos de estrategias cognitivas Aunque no
existe una sola clasificación, es posible diferenciar tres tipos de estrategias
de acuerdo al proceso cognitivo que llevan a cabo y su finalidad: 8
Estrategias de recirculación de la información: Son las más empleadas por los
estudiantes. Suponen un procesamiento superficial, y son utilizadas para
conseguir un aprendizaje literal, al pie de la letra. La estrategia básica es el
repaso, el cual consiste en repetir una y otra vez (recircular) la información
que se ha de aprender en la memoria de trabajo hasta lograr una asociación, para
luego integrarla en la memoria a largo plazo. Las estrategias de repaso simple
son útiles cuando los materiales que se han de aprender tienen escasa
significatividad lógica, o cuando tienen poca significatividad psicológica para
el estudiante. De hecho, puede decirse que son las estrategias básicas para el
logro de aprendizajes repetitivos o memorísticos (Díaz-Barriga y Hernández,
2002, p.238). Estrategias de organización: Permiten realizar una
reorganización de la información que va a aprenderse. Mediante el uso de dichas
estrategias es posible organizar, agrupar o clasificar la información con la
intención de lograr una representación de ésta, explotando las relaciones
posibles entre sus distintas partes y las relaciones entre la información que se
ha de aprender y las formas de organización esquemática internalizadas.
Estrategias de elaboración: Suponen integrar y relacionar la nueva información
que ha de aprenderse con los conocimientos previos. Pueden ser de dos tipos:
simples y complejas; la distinción entre ambas radica en el nivel de profundidad
con que se establezca la integración. También se distingue entre elaboración
visual y verbal-semántica. Estas estrategias permiten el tratamiento y una
codificación más sofisticada de la información que se ha de aprender, porque
atiende a su significado y no a aspectos superficiales. En la tabla podemos ver
diferentes tipos de estrategias, el proceso de aprendizaje que promueven, su
finalidad y la técnica o habilidad que requerimos dominar para cada una. 9
Proceso Tipo de estrategia Finalidad u objetivo Técnica o habilidad Aprendizaje
memorístico Recirculación de la información Repaso simple Apoyo al repaso
(seleccionar) • Repetición simple y acumulativa • Subrayar • Destacar • Copiar
Aprendizaje significativo Elaboración Procesamiento simple • Palabra clave •
Rimas • Imágenes mentales • Parafraseo Procesamiento complejo • Elaboración de
inferencias • Resumir • Analogías • Elaboración conceptual Organización
Clasificación de la información • Uso de categorías Jerarquización y
organización de la información • Redes semánticas • Mapas conceptuales • Uso de
estructuras textuales Recuerdo Recuperación Evocación de la información • Seguir
pistas • Búsqueda directa Fuente: basada en Pozo, 1990 (Citado por Díaz Barriga
y Hernández, 2002, p.240). 10 ESTRATEGIAS METACOGNITIVAS “El que solo busca la
salida, no entiende el laberinto; y aunque la encuentre, saldrá sin haberlo
entendido.” José Bergamín Presentación La metacognición implica el conocimiento
de la propia actividad cognitiva y el control sobre dicha actividad; es decir,
conocer, controlar y evaluar las acciones y directrices de la manera de
aprender. Controlar las actividades cognitivas implica, a su vez, planificarlas,
controlar el proceso intelectual y evaluar los resultados. Para lograr aprender
a aprender, lo que conduce a la autonomía en el aprendizaje, es imperativo
adoptar e incorporar progresivamente estrategias de aprendizaje (cognición), ser
más conscientes acerca de la forma como aprendemos (metacognición), y así poder
enfrentar satisfactoriamente diversas situaciones de aprendizaje (Manrique,
2004). Ahora, en este tema, nos daremos a la tarea de analizar la forma en que
se puede intervenir en el propio proceso de aprendizaje a través del uso de
estrategias metacognitivas. En este apartado se plantean dos interrogantes que
nos ayudarán a reflexionar: ¿Qué acciones efectúo para lograr mis metas?
¿Qué estrategias utilizo para aprender? ¿Cómo identifico si logré mi
propósito? Función reguladora de la metacognición Para tener una experiencia
metacognitiva es necesario utilizar estrategias que permitan regular nuestro
proceso de aprendizaje para desarrollar y estimular los procesos cognitivos.
Como estudiantes utilizaremos estas estrategias de forma permanente, las cuales
permitirán que seamos más independientes y podamos alcanzar las metas
establecidas (Otake, 2006). A diferencia de las estrategias cognitivas, que son
aplicadas para llevar a cabo una tarea determinada conforme a la finalidad
perseguida, las estrategias metacognitivas nos permiten observar nuestro propio
proceso de aprendizaje, pues son externas al mismo y comunes a todo tipo de
aprendizaje. Conforman un tipo especial de conocimiento que algunos autores han
caracterizado como el referido a la tarea de aprendizaje, el concerniente a las
estrategias de aprendizaje y el respectivo al sujeto del aprendizaje. En otras
palabras, saber en qué consiste aprender, saber cómo se aprenderá mejor y saber
cómo somos, conocer nuestras emociones, sentimientos, actitudes y aptitudes. 11
La autorregulación del conocimiento implica tres actividades: Planeación: Las
actividades de planeación o planificación son aquellas que tienen que ver con el
establecimiento de un plan de acción e incluyen la identificación o
determinación de la meta de aprendizaje (definida externa o internamente), la
predicción de resultados, la selección y programación de estrategias. Estas
actividades se realizan antes de enfrentar alguna acción de aprendizaje o
solución de problemas. La planeación, por su parte, tiene tres finalidades:
facilitar la ejecución de la tarea, incrementar la probabilidad de dar
cumplimiento al objetivo de aprendizaje, y generar un producto o una ejecución
de calidad. Supervisión: Las actividades de supervisión o monitoreo son las
que se efectúan durante la ejecución de las labores para aprender. Involucran la
toma de conciencia de qué es lo que se está haciendo, la comprensión de dónde se
está ubicado y la anticipación de lo que debería hacerse después, partiendo
siempre del plan de operaciones secuenciales desarrollado durante la planeación.
La supervisión también está relacionada con la revisión de errores y obstáculos
que pueda tener la ejecución del plan y de las estrategias de aprendizaje
seleccionadas, así como en la posible reprogramación, cuando se considere
necesario. El acto de supervisión consiste en "mirar hacia atrás" (teniendo en
cuenta las acciones realizadas y las condiciones bajo las cuales fueron hechas),
y "mirar hacia adelante" (considerando los pasos o acciones que aún no se han
ejecutado), al tiempo que atiende lo que está haciendo en el momento.
Evaluación: Las actividades de revisión o evaluación son aquellas en las que se
estiman los resultados de las acciones estratégicas y los procesos empleados en
relación con ciertos criterios de eficiencia y efectividad, los cuales, por su
parte, son relativos al cumplimiento del plan y al logro de las metas. Estas
actividades, por lo general, se realizan durante o después de la ejecución de la
tarea (DíazBarriga y Hernández, 2002). De acuerdo con Escanero et. al. (2008),
“(l)as estrategias metacognitivas aseguran la regulación del proceso de
aprendizaje sobre la base de la reflexión y el control, la orientación, la
planificación, la supervisión y la evaluación y la corrección cuando es
pertinente. Ellas constituyen el centro del aprendizaje autorregulado” (p.4). 12
Las y los estudiantes exitosos logran aplicar estrategias para adquirir el nuevo
conocimiento, así como para trabajar colaborativamente en actividades que
implican comprensión, interpretación, argumentación y una producción del
conocimiento en grupo. Es muy importante conocer los procesos cognitivos y
metacognitivos que intervienen en nuestro aprendizaje, los cuales están
relacionados con la adquisición y aplicación de estrategias durante nuestra vida
escolar y profesional. Una condición necesaria para el uso de estas estrategias
es conocer en qué casos particulares nos pueden servir, en que área disciplinar,
para realizar qué tipo de tarea y con qué objetivo. Conocer los procesos
cognitivos y metacognitivos que intervienen en nuestro aprendizaje es muy
importante, pues están relacionados con la adquisición y aplicación de las
estrategias durante la vida escolar y profesional. Una condición necesaria para
el uso de estas estrategias es conocer en qué casos particulares nos pueden
servir, en qué área disciplinar, para realizar qué tipo de tarea y con qué
objetivo. La metacognición se lleva a cabo cuando tenemos conciencia de que hay
mayor dificultad para aprender un tema que otro; cuando comprendemos que se debe
verificar un fenómeno antes de aceptarlo como un hecho; cuando pensamos que es
preciso examinar todas y cada una de las alternativas en una elección múltiple
antes de decidir cuál es la mejor y cuando advertimos que se debería tomar nota
de algo porque puede olvidarse. Una vez que comprendamos todos estos procesos,
contaremos con las habilidades para planificar, supervisar y evaluar la
ejecución de nuestras acciones, lo cual favorecerá el uso espontáneo y autónomo
de las estrategias y facilitará la generalización y transferencia de éstas a
nuevos problemas, con lo que estaremos aprendiendo a aprender. 13 Además, estas
estrategias nos permitirán desempeñarnos en el aula virtual, así como
autorregularnos para adquirir nuestros conocimientos y concluir con éxito una
carrera profesional en este ambiente de aprendizaje dentro de una modalidad
abierta y a distancia. Aprendizaje entre pares Durante nuestra formación
académica, anterior o reciente, hemos encontrado diversos contenidos, algunos
fáciles, otros no tanto; no obstante, con la aplicación de diferentes
estrategias hemos logrado apropiarnos de varios conocimientos a lo largo de la
vida. Sin embargo, en algunas ocasiones, a pesar de haber aplicado estrategias,
no hemos podido aprender algún contenido. ¿Cómo actuar frente a estos retos?
¿Consideras que es momento de pedir ayuda? De ser así, ¿a quién acudirías? Un
apoyo importante en tales ocasiones puede ser un compañero o compañera. ¿Lo
habías pensado? El aprendizaje entre pares es una estrategia que puede ser de
gran utilidad en algún momento de nuestra vida. Tal como lo menciona Freire en
su Pedagogía del Oprimido, “(y)a nadie educa a nadie, así como tampoco nadie se
educa a sí mismo, las personas se educan en comunión mediatizadas por el mundo.”
(Freire, 2008, p. 69) Esa es la clave, aprender de otros, pero, ¿cómo se aprende
entre pares? El aprendizaje entre pares ocurre cuando la interacción con
compañeros tiene como finalidad explícita aprender juntos, unos con otros y unos
de otras. Sucede cuando a través de esa interacción se adquieren, modifican o
perfeccionan conocimientos, habilidades, destrezas, hábitos, valores, estilos o
creencias. Pero, ¿quiénes son los pares? Son las personas que forman parte del
grupo de aprendizaje. En el aprendizaje colaborativo, al compartir experiencias,
reflexiones, conocimientos, materiales y propuestas, se construyen mejores
estrategias para resolver problemáticas que afectan a todos en el grupo.
Implementar una tarea sistemática de intercambio y colaboración horizontal,
entre dos o más participantes, nos permite colaborar y, a la vez, ser apoyados
en nuestro aprendizaje. A continuación, revisaremos fases de desarrollo del
trabajo colaborativo: 1. Planificación: En esta fase se requiere compartir
objetivos comunes; conocer las condiciones de la tarea que enmarcarán el proceso
de colaboración para el aprendizaje; establecer las normas de participación
social, los papeles y las acciones de quienes participan. 2. Desarrollo: En la
fase de desarrollo de la colaboración se requiere co-regular el proceso
colaborativo y superar las incomprensiones y desacuerdos entre participantes. 3.
Evaluación: En la fase de evaluación (a nuestro juicio con un carácter continuo,
no sólo al final del proceso de colaboración) se requiere que quienes participan
en el grupo de aprendizaje puedan auto y co-evaluar el proceso de colaboración
que han seguido (Díaz-Barriga & Morales Ramírez, 2008-2009). 14 Como podemos
apreciar, en cada una de las fases de desarrollo del trabajo colaborativo se
distinguen competencias comunicativas como compartir objetivos comunes,
compartir experiencias para el trabajo, llegar a acuerdos, establecer un diálogo
para resolver problemáticas y desacuerdos, entre otros, logrando así una
interdependencia positiva, entendiendo por ésta a la colaboración equitativa,
solidaria y dirigida a un objetivo común. Regulación del esfuerzo Un factor que
debemos tomar en cuenta dentro del desarrollo de las estrategias es la
regulación del esfuerzo; es decir, el interés y la automotivación que se
encuentra presente a la hora de abordar el estudio. Ausubel (1983) decía que el
interés intrínseco (automotivación) es un factor primordial para que se produzca
el aprendizaje; es decir, como estudiantes debemos sentir como necesario y útil
el contenido que vamos a aprender. Si bien los factores de autorregulación del
aprendizaje son internos, se pueden modelar desde el exterior a través de
estrategias que logran potencializar estas habilidades. En la siguiente tabla se
presentan consejos que, de acuerdo con Monereo (2005), nos pueden ayudar a
autorregular nuestro propio esfuerzo. Estrategias de regulación 1. Para
comprender el significado y el sentido del esfuerzo. Automotivación:
interrogarse sobre los motivos y las consecuencias de estudiar un tema o
realizar una tarea. ¿Para qué me sirve? ¿Qué aprendí? ¿Me servirá este
conocimiento? (Entre otras). Análisis de casos: valorar y tomar una postura
frente a las experiencias de otros (as) compañeros (as) sobre el grado de
esfuerzo para encarar una tarea con diferentes niveles de complejidad.
Discusiones abiertas: participar en debates y pláticas sobre lo que significa
esforzarse y sobre aquellas actividades en las que vale la pena esforzarse. 2.
Para aprender a tomar decisiones conscientes sobre el mantenimiento y regulación
del propio esfuerzo. Automodelado: conocer los procesos de pensamiento que
tienen lugar en la mente de las personas competentes a la hora de enfrentarse a
una tarea compleja. Por ejemplo, en función de qué variables planifican el
esfuerzo, cómo anticipan determinados obstáculos, de qué modo identifican
momentos de distracción, qué motivos autogeneran para seguir adelante.
Cooperación: la práctica de distintas habilidades y procedimientos tendientes a
planificar, supervisar o evaluar el esfuerzo que realizan los distintos
compañeros de un grupo que colaborar para llegar a una meta en común. 15 3. Para
aprender a gestionar algunos obstáculos emocionales que aparecen durante la
situación de esfuerzo. Reducción de la ansiedad: mantener cierto nivel de
excitación durante la tarea puede favorecer el esfuerzo, pero el exceso es
perjudicial. Una forma de reducir la ansiedad es a través de acciones de
planificación de las acciones a realizar, de la modificación de algunas
condiciones en las que se realiza la tarea para incrementar el control de los
resultados. Expresión y comunicación de sentimientos: identificar, hablar, y
analizar las propias emociones, así como pedir ayuda a otras personas más
competentes. Reconocimiento y reorientación de expectativas: realiza
predicciones ajustadas y realistas sobre la dedicación y el esfuerzo que será
necesario administrar en cada tarea. Fuente: Basada en Monereo, 2005, p.47 A lo
largo de nuestra estancia en la UnADM recordemos y apliquemos las estrategias
anteriores de autorregulación de esfuerzo, para disfrutar nuestra formación
académica. 16 Referencias bibliográficas: De Sánchez, M. A. (1995), Desarrollo
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Edebé. Monereo, C. (coord.) (2005) Internet y competencias básicas. Barcelona:
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https://youtu.be/ZSzBnVDrh7Y IDEAD. (2013). Estrategias y técnicas de
aprendizaje. [VIDEO]. Universidad del Tolima Consultado en mayo de 2017:
https://youtu.be/G8wdbZmZpIw Practicopedia. (2009). Cómo haces esquemas.
[Video]. Consultado en mayo de 2017: https://youtu.be/oUuYDP8u4y0 Páginas
recomendadas lainformación.com.
http://educacion.practicopedia.lainformacion.com/ Esta página contiene una serie
de noticias y videos sobre educación que te pueden ser de utilidad para aprender
estrategias cognitivas. Consultado en 03 de septiembre 2019. Escuela de
formación docente y desarrollo académico. [Video]. Consultado en mayo 2017:
https://www.youtube.com/user/EFDBUAP Canal de youtube que administra la
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. En él podemos encontrar una serie de
videos sobre conferencias magistrales, en donde se abordan temas como las
estrategias metacognitivas, el pensamiento complejo y desarrollo humano, entre
otras. Aunque las conferencias están dirigidas a los docentes, la información
que manejan también es útil para estudiantes.
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